jueves, 14 de junio de 2012

¡¡Papá, yo quiero!!

Finalicé el post anterior proponiendo que en este hablaría de lo que suele hacer un partido cuando pierde unas elecciones, pero la actualidad, en estos temas, avanza más rápido que mis deseos.
Ayer nos enteramos por la prensa que habían nombrado a familiares de varios políticos andaluces, altos cargos/as de la Junta. Entre ellos a Amanda Meyer hija de Willy Meyer, destacado miembro de los IIUU, como directora general de vivienda.
Como hemos repetido en anteriores publicaciones, estos sinvergüenzas no tienen remedio, y este no es gavioto ni capullo de rosa, este es un defensor de los parias de la tierra, comunista de pro que va a las manifestaciones como el que va de botellón, (eso si, vaya donde vaya que sea en bussiness class como cuando va a Bruselas que para eso se lo pagan, mejor dicho: se lo pagamos) le da igual el tema que trate la mani: contra la OTAN, dando paseítos a Rota para que la cierren pero sin decir que iba a hacer con la gente de Rota que trabaja dentro, los gays, las ballenas, los linces de Doñana,  cualquier cosa con tal de estar en candelero y poder vivir del cuento.  Eso si en cuanto puede actúa como los que él ha criticado siempre: enchufismo, nepotismo y el puesto para mi niña porque ella lo vale. Además de dejarse la piel en defensa de los saharauis que son vilmente maltratados y sus aguas mil veces violadas y esquilmadas por los salvajes y colonialistas pescadores  de Barbate.
¿A cambio de que le han hecho el favor? ¿para que este calladito con lo que vea o se encuentre? ¿Tiene que pagar Griñán que lo mantengan en el puesto los de II.UU y que no cuenten además lo que vean en los cajones después de tantos años mangoneando en Andalucía?
Vimos en un post anterior como el pepé empezaba a colocar gente cuando ganó las elecciones, pues ya veis que aquí todo el mundo es igual, de  izquierdas, de más izquierdas, de derechas, adelante, detrás, un, dos, tres. Son todos iguales de sinvergüenzas, colocados en sus pedestales, creyéndose superiores al resto de la sociedad pues en caso contrario no se atreverían a hacer lo que hacen si ellos, de verdad, vinieran a servir al pueblo y no a servirse de él.
La verdad es que no tienen toda la culpa, ellos son como son porque se lo permitimos, porque no vamos “A POR ELLOS”. Nos engañan, nos roban, colocan a sus hijos, amiguetes e incluso a sus queridas/dos y no hacemos nada. Esto es lo que a ellos les hace sentir que pueden con todos y vernos inferiores, que solo estamos para contribuir con nuestras vidas y hacienda a que ellos vivan del cuento, comiendo del bote y no nos damos cuenta que el bote somos nosotros.
La niña con el título de abogada pasa a ser Directora General de Vivienda, con la experiencia que ustedes imaginaran, cuando a cualquier funcionario que este a sus órdenes, algunos incluso con más estudios y preparación, les habrán exigido pasar unas oposiciones  para cobrar un sueldo de mierda que encima se lo habrán recortado para pagar la trampa que nos han colocado los familiares de la niña. Pues nada con toda su cara y sin vergüenza a por el sillón y a cobrar.
Seguiremos hablando…