sábado, 9 de junio de 2012

Vivir del cuento

El mayor problema de España es la jauría, culpable de haber forjado desde el poder un país acosado por problemas y dramas. Esa clase política a la que votamos cada cuatro años y le entregamos el poder es la que ha creado un Estado insolidario, dividido en 17 reinos de taifas cada día más enfrentados entre si, la que ha acabado con la prosperidad, la que ha saqueado las cajas de ahorro y las finanzas públicas, la que nos ha endeudado hasta la locura, convirtiendo a cada español en un moroso despreciado por el mundo, la que ha despilfarrado hasta niveles de delito, construyendo aeropuertos sin aviones, trenes sin viajeros y carreteras que no llevan a ninguna parte, la que se ha atiborrado de privilegios, sin merecerlos, la que ha sembrado el odio y la división entre los ciudadanos y la que ha perpetrado mil fechorías sin otro objetivo que incrementar su poder.
Nuestros políticos son los culpables principales de que España sea hoy el pordiosero de Europa, de que hayamos perdido el viejo prestigio y la admiración internacional. Bajo esta clase política despreciable, España ha ganado fama internacional como país corrupto, como paraíso de las mafias, como espacio casi libre para el tráfico y consumo de drogas, lugar donde más de la mitad de los jóvenes carecen de trabajo y donde cada día miles de personas se incorporan a la pobreza.
Mientras ellos, todos los miembros de la jauría, solo se preocupan de no perder no ya sus cargos, sino sus privilegios. Da igual en el poder, en la oposición o con el curro ya pactado por si pierden las elecciones no quedarse tirado. Un ejemplo es el de un político andaluz, que del 2008 para acá, ha sido viceconsejero de medio ambiente, consejero de obras públicas, delegado del Gobierno en Andalucía y al perder el pesoe las últimas Generales y quedarse, por lo tanto, en el paro, fue designado senador por el Gobierno andaluz. ¡Joder con el señor! que facilidad para cambiar de puesto cuando hay millones de españoles incapaces de encontrar el primero, debe de ser un Einstein de la política o prefiero callarme lo que pienso que debe ser.
¿Qué quieres ser cuando dejes el cargo? Esa es la pregunta más recurrente entre los políticos/as. La siguiente pregunta es: ¿Dónde colocamos a los demás? y con lo de "demás" no hablan precisamente al resto de los españoles.
No nos vamos a referir en estas líneas a los máximos ex dirigentes de la jauría (Felipe/FENOSA; Aznar/Endesa, News Corporation, Faes;  Piqué  -no el de la Shaquira- /Pangea XXI, Bodaclick, Círculo de Economía y Vueling, Plasmia Biotech,  Applus Technologies, Tradisa Operador Logístico, GVC Gaesco, EAEDS entre otros cargos; podemos seguir Michavila, Atienza, Solbes, Zaplana, Solchaga … Los hay que no dan abasto) estos son ya sobradamente conocidos. Nos vamos a referir a otros miembros/as (no se nos vaya a enfadar Bibiana) menos conocido/as y sus propios enchufados/as, que ganen o pierdan elecciones, van de un cargo a otro aprovechándose de su pertenencia a la jauría.
Hijos/as, hermanos/as/, cuñados… el Gobierno tira de la familia para los altos, medianos y bajos cargos (da igual con tal de vivir del cuento).
Vamos a ver en este post lo que suele ocurrir cuando un partido gana y después en otros lo que pasa más o menos cuando pierden y verán que siempre se quedan cubiertos.
Desde la victoria del pepé la polémica generada por lo que la sociedad interpreta como enchufes ha llegado a abortar algunos de estos nombramientos, como el del marido de María Dolores de Cospedal, Ignacio López del Hierro, como consejero de Red Eléctrica, aunque la secretaria general popular todavía espera ver a su hermano Ricardo al frente de la Fundación Carolina, en sustitución de la ex ministra socialista Rosa Conde. Del Consejo de Red Eléctrica también ha quedado fuera por el escándalo de los enchufes el hermano de Álvaro Nadal –Alberto Nadal-, director de la Oficina Económica de Moncloa. Aunque no ha impedido que la esposa de Álvaro, Teresa Lizaranzu, compatibilice la Dirección General de Política e Industrias Culturales y del Libro con la presidencia de la Comisión de Propiedad Intelectual y la de la Sociedad Estatal de Acción Cultural.
La pareja del presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, Carmen Gamir, también ha encontrado un lugar en la Administración como jefa de prensa en la Secretaría de Estado de Presupuestos; mientras que la exmujer de Rodrigo Rato, Ángela Alarcó, fue designada presidenta de la red de Paradores del Estado. Precisamente a esta institución ha llegado como director de Comunicación Ramón Ongil, hermano de Gádor Ongil, vicesecretaria de Organización del PP de Madrid.
En un ámbito más alejado, el de los cuñados, existen ejemplos como el de Miguel Arias Cañete, ministro de Agricultura, Medio Ambiente y Alimentación, cuyo concuñado, José Ramón Bujanda, preside la Sociedad Estatal de Caución Agraria desde el pasado 6 de marzo, según desveló 20 Minutos. En Loterías y Apuestas del Estado se halla otro, José Miguel Martínez, en este caso del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.
Además, los descendientes de destacadas figuras populares también han comenzado su carrera política en el nuevo Ejecutivo de Mariano Rajoy. Como informó la Cadena Ser, el hijo de Esperanza Aguirre, Álvaro Ramírez de Haro y Aguirre, ha sido contratado como asesor en la Secretaría de Estado de Comercio. Su experiencia previa como abogado en el bufete Pérez Llorca de Madrid refuerza el vínculo de la presidenta madrileña con Carmen Pérez Llorca, hija del fundador del despacho, quien ejerce como viceconsejera de Organización Educativa. Por otra parte, María Zaplana, hija del exministro Eduardo Zaplana, trabaja como asesora en la Secretaría de Estado de Turismo.
A la larga lista de cargos con vitola familiar hay que sumar la reconversión de muchos jefes de prensa y de gabinete a diputados. En el Grupo Parlamentario Popular se pueden encontrar los de Federico Trillo (Julieta Demicheo), Mariano Rajoy (Belén Bajo), Javier Arenas (Juan José Matarí), José María Aznar (Carlos Aragonés y Pablo Casado) o Ángel Acebes(Cayetana Álvarez de Toledo).
Esto es cuando un partido gana las elecciones, pero si las pierde no hay problemas, ya buscaremos otras colocaciones.
Seguiremos hablando….