viernes, 1 de junio de 2012

LA JAURÍA

1. f. Conjunto de perros mandados por el mismo perrero que levantan la caza en una montería.
2. f. Conjunto de quien persigue con saña a una persona o a un grupo.

Con estas dos acepciones define la Real Academia de la Lengua al sustantivo colectivo que da título a estas líneas. Busqué como definía la Real a la palabrita, para ver cuál de sus acepciones venía mejor para definir a la casta política española, y ahora resulta que tengo más dudas que antes y es que ambas les vienen al pelo. Por eso he decidido que a partir de ahora la utilizaré cuando me refiera a esta mafia y a todo lo que le rodea, léase esposos/as, hijos/as, cuñados/as, amigos/as/uetes/uetas que sacan provecho del titular convirtiéndose en beneficiaros/as y como no, a la legión de comepoll… que van en sus alrededores recogiendo migajas que a veces son los peores, se meten rayas con nuestro dinero, les ponen empresas a sus chóferes, ERES, etcééééééteras.

Decía alguien que el problema de los políticos/as (perdonen el uso tan reiterativo de la barrita –o/a- para masculino y femenino, pero es que quiero ser políticamente correcto) no es que sean malos políticos/as sino que son españoles/as con todo lo que esto arrastra. Aquí todo el mundo quiere sacar beneficio cueste lo que cueste. No nos olvidemos que en el pasado siglo, en las guerras que asolaron a esta nuestra querida Europa, los únicos que se mataron entre ellos mismos fueron los españoles/as. Los de la Unión Jack se hincharon a matar alemanes, estos a los demás y etcétera. Nosotros, siempre originales, nos liamos entre nosotros/as con tal de no dejar que el otro/a trinque más que yo. También recordar que las camarillas de ambos bandos unos, los que perdieron, murieron en el exilio y los que ganaron en el poder, pero todos en sus respectivas camas (menos uno que voló). Los que murieron a tiros en los campos de batalla fueron los de siempre, los que ahora estarían en las colas del paro, vamos los mismos de siempre.

A mediados de los años setenta, durante la firma de la renovación del tratado de las bases de los USA en suelo patrio, le dijo el Secretario del Tesoro, William Simon al doctor Kissinger: “pobre Franco que se está muriendo, me preocupa el futuro de España sin él, los latinos se desestructuran sin un dictador”. Pues da que pensar la frasecita y visto lo visto en estos años de actuación de la jauría, no sé si habrá que darle la razón a Mr. Simon.

Hay diferencias entre la jauría española y los políticos europeos: En España hay, por lo menos, tres o cuatro veces más personal dedicado a la política que en cualquier otro país de nuestro entorno y con mucha menos preparación, hay que recordar que hemos tenido un vicepresidente y varios ministros sin estudios universitarios, incluso alguno –por lo menos dos- sin bachillerato.

El experto en comunicación Política José Luis Sanchís ha opinado sobre este asunto, afirmando que “el salario del político debería ser equivalente al que se paga en otros trabajos que precisan formación específica” supongo que quiere decir que, por lo tanto, habrá que exigirles esa formación específica y después adaptarles –y controlarles- el sueldo. Continua diciendo “que es excesivo el número de políticos, debería haber menos y más cualificados” concluyendo “ya no es el gobierno de los mejores sino de los más fieles”. Lo expuesto por Sanchís nos da razones para elegir, por ejemplo la primera acepción del sustantivo del titular.

Otra diferencia con sus homólogos europeos, es que a estos últimos se les nota en sus actuaciones sus distintas ideológias. No es lo mismo que a los de la Pérfida Albion les dirija un Tory a que lo haga un laborista, o ya veremos los cambios que van a tener lugar en Francia con el Presidente Hollande, relevo de nuestro amigo Nicolás. En España es indiferente que gobierne un gavioto/a, un capullo/a de rosa o uno/a de los de IIUU, que es un engendro que no se sabe que tiene dentro. Todos han optado al llegar al poder por los mismos remedios para la crisis.

Otra disparidad es el gusto por un sillón, por no perderlos son capaces de aliarse con quien antes se mataban, dándoles patadas en los huevos no a sus antiguos contrincantes, sino a sus respectivas ideologías. Sin ir más lejos hay un Ayuntamiento que en las dos últimas legislaturas, el equipo de gobierno ha estado formado primero por el pesoe, después, mediante coalición de impecable catadurara moral, por un cuatripartito, a saber: pepé, IIUU, PA y PSA ¡¡tócate el Chichi Lolichi!!! Si Azaña, Lerroux, Cánovas, la Ibarruri, Blas Infante y demás levantaran la cabeza se iban con Franco de copas y putas en vez de comerse el coco en “salvar” la patria. Y finalmente después de las últimas municipales, por el pepé y el PVRE que es un partido formado por los propietarios de casas que se construyeron ilegalmente, si han leído bien, personas que han construidos sus CHALETS con sus parcelas de los metros que se tercien, burlando la ley, cometiendo un delito. Pues bien, incluso tienen sueldo del Ayuntamiento.

Además si se fijan verán que cuando se forma una coalición de estas, el partido que da su voto para sustentar al otro, no exige la delegación de Cultura, deportes o festejos; normalmente es a cambio de la de Hacienda, urbanismo… ¿Por qué será?

Seguiremos hablando.